Cosas que Demuestran una Mujer Interes por un Hombre


Las mujeres realizan exámenes a los hombres para tratar de desenmascararlos cuando quieren hacerse pasar por lo que no son. No podríamos decir que son exámenes que se realizan en forma deliberada. Más bien es un mecanismo de selección inconsciente que tienen ellas para asegurarse de tener ante sí a un hombre seguro de sus actos, que no es proclive a dejarse manipular.

Estos exámenes de las mujeres se llevan a cabo al comenzar el tránsito por el plano interactivo de la conquista amorosa, cuando se está en la posta del magnetismo o enfoque. Las mujeres realizan exámenes porque están interesadas en el candidato que tienen ante sí, por lo que ellos tienen que sentirse halagados por ser puestos a prueba

¿Qué tipo de exámenes realizan ellas? A saber:

• Examen de verificación.
• Examen de conveniencia.


En este artículo vamos a referirnos al examen de verificación. Lo ideal es que el hombre sepa darse cuenta cuándo está siendo sometido a un examen de verificación. En primer lugar, porque eso le confirmará el interés de ella. En segundo lugar, porque si se da cuenta de que está siendo examinado puede responder con soltura y salir airoso de la situación.


Un examen de verificación le sirve a la mujer para comprobar si el hombre es fácil de manipular. De alguna forma ella va a solicitar algo y si él consiente a todo lo que ella le pide, sin poner alguna condición propia, puede quedar como un tipo demasiado sumiso. Hasta ella puede llegar a tomar el dominio durante toda la interacción. No hay que olvidar que las mujeres prefieren a los hombres seguros de sí mismos, por lo que demostrar que se tiene seguridad significa atravesar el examen con buenas notas.

¿Qué puede hacer un hombre ante un pedido inusitado o poco oportuno de una mujer? Si ella le gusta, no le va a convenir que se niegue rotundamente a cumplir el pedido porque podría perderla. Tampoco le va a convenir decir a todo que sí, como si estuviese asintiendo para agradarle sin dar lugar a sus propios sentimientos. Lo mejor que puede hacer el hombre es cumplir con el pedido, aunque con alguna reserva. Tal como si se diera algo, pero a la vez se retuviera algo para sí. Para ella resultará más atractivo el hombre que imponga alguna condición, por pequeña que sea, que el hombre que acepte todo lo que ella le pida sin ofrecer reparos.


El examen de verificación no es difícil de detectar, aunque pueden parecer pedidos triviales e inocentes. A menudo este examen se produce en los primeros minutos de la interacción, cuando se está en la posta del magnetismo o enfoque. Por citar un ejemplo, ella le pide a él que se quede esperándola en la barra mientras va al baño. A simple vista parece una situación común, ella irá al baño, probablemente se tome unos cuantos minutos para retocarse el maquillaje y observarse en el espejo, y luego regresará como si nada. 


El hombre hábil en su relación con las mujeres, por supuesto que no le va a decir: ¡No, no vayas! De lo que se trata es de consentir pero a la vez poner alguna condición propia, e incluso se puede pedir algo a cambio. El hombre le puede proponer: 


Bien, mientras vas al baño aprovecho para hacer una llamadita. Bah, me quedo a esperar si es que te despides con un beso. 


Todo dicho de buenas maneras y con un toque de humor, como para que la situación sea distendida. Seguramente, a ella no le molestará lo que le está pidiendo él. Al contrario, le dará indicios de que tiene una personalidad segura y ganadora. ¡Justo lo que a las mujeres les interesa!


Una forma de no consentir todo lo que ella pide es haciendo pequeños cambios en la propuesta. Si ella propone alejarse por unos minutos, lo ideal no es esperarla en la misma posición y dándole todo el tiempo del mundo como si se estuviese dispuesto a una amansadora. El hombre que sabe despertar la curiosidad de ella refuerza su atractivo.


No sé si queda claro. No se trata de que el hombre se dé cuenta que está siendo sometido a un examen de verificación y lo rechace. De lo que se trata es de mostrar la habilidad suficiente para imponer sus propias condiciones, sin dejar en ningún momento de ser amable. Un gesto simple puede servir para demostrar que se tiene la autoestima bien elevada.


El hombre debe aprender a conocer la forma en que actúan las mujeres cuando quieren conquistar a un hombre. Cada vez que sienta que ella lo está sometiendo a un examen de verificación, debe sonreír íntimamente porque en cierta forma ya ha sido elegido. Y hacer su aporte personal, un aporte que sea mínimo aunque contundente. Las mujeres más hermosas y codiciadas son las que más utilizan este tipo de exámenes de selección. ¿Por qué no aprender a responder con altura e inteligencia y ganarse la aprobación de ellas? La atracción sexual también se establece por medio de juegos, que hay que saber jugar para ganar.


Joey Palmer